•Este singular proceso perpetra esta espléndida manifestación
Lunes, 8 de febrero de 2010 - Oruro - Regional
LA PATRIA
El Carnaval de Oruro, Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, se convierte con sus 48 conjuntos folklóricos, en una especie de tradición cíclica generacional, año tras año se revitalizan los conjuntos con generaciones ávidas de folklore.
La presencia familiar al interior de las 18 especialidades, es sin duda alguna, el motor para que el Gran Antruejo de los Andes se constituya en el referente mundial de manifestaciones de estas características, que en este caso es singular, pues se cuenta con un contenido mítico devocional.
Ayer, durante el Último Convite se pudo advertir la presencia de danzarines de toda edad, desde los más experimentados hasta los más novatos, que son los que reciben esta herencia cultural, con mucha facilidad, fortaleciendo así, la presencia de nuevas generaciones.
Este singular proceso generacional, perpetra esta esplendida manifestación valorada por propios y envidiada por extraños, ya que se constituye en una especie de inyección de revitalización constante.
En el conjunto Hijos del Sol Los Incas, Evaristo Quispe, una persona de edad avanzada que personifica a Francisco Pizarro, danza desde sus 15 años:”Siempre he bailado de Pizarro, ahora tengo 72 años entonces debo estar bailando unos 57 años (duda por su cansada edad), hasta que la Virgen decida yo seguiré en mi conjunto”, explica orgulloso.
Por otro lado uno de sus hijos también danza en la institución, prueba tangible de esa “transfusión” generacional, vital para que la Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad perdure en el tiempo, como hasta ahora.
El legado continua, por ejemplo en los Caporales Ignacio León, año tras año, niños de nivel de educación inicial, llenan de alegría e inocencia al Carnaval de Oruro, personas que pertenecieron a la institución hace años, ahora ven a sus pequeños bailar con los mismos bríos.
“Con este año, ya bailo dos años, pero seguiré, porque también estoy en la escuela como mi papá, él también bailó y siempre me dice que bailar en el Carnaval es lo mejor”, señaló el niño Kevin Ríos.